Historia

1.- ANTECEDENTES.

En el año 1986 la Junta de Extremadura, consciente de las dificultades que padecían gran número de municipios y entidades locales pertenecientes a las Vegas Altas del Guadiana y zonas limítrofes para abastecerse de agua corriente de una mínima calidad, decide poner en marcha un sistema creado en la década de 1970 por el Ministerio de Obras Públicas, y que se encontraba en la práctica abandonado. Se trataba de una ordenación completa de tratamiento y distribución de aguas, que con una toma directa en el río Zújar debería abastecer de agua a 34 núcleos de población de ambas provincias, pero que al poco tiempo sus 350 kilómetros de conducción de fibrocemento se encontraban en deplorable estado, la planta de tratamiento reveló pésimas condiciones, y de los depósitos generales afloraron incontables deficiencias.

A partir de la situación descrita, la Junta de Extremadura inicia un expediente licitador que culmina con la formalización de contrato administrativo con la empresa Explotaciones y Servicios del Agua, a quien le encomienda poner en marcha el sistema de abastecimiento. Con este objetivo pone a disposición los fondos necesarios para que los ciudadanos de las localidades que integrarían en un futuro la Mancomunidad de Vegas Altas tuvieran garantizado el suministro de agua potable, realizándose las obras de puesta en marcha con un presupuesto de 90 millones de pesetas, y de manera inmediata se comenzó a suministrar agua potable a ciudadanos que nunca la habían tenido hasta la fecha. Todos podemos hoy en día echar la vista atrás y recordar aquellos años en que, si bien es cierto que el agua potable llegó a nuestros pueblos, nunca llegó a hacerlo con la regularidad ni con la calidad que la propia sociedad demandaba. Los primeros 90 millones de pesetas no eran, ni de lejos, suficientes para establecer un correcto funcionamiento del sistema, pero fueron los suficientes para ponerlo en marcha.

En abril del año 1987 se constituye la Mancomunidad de Vegas Altas, subrogándose el servicio que hasta ese momento la Junta de Extremadura había tutelado, incluidas las instalaciones en baja, y la concesión de la gestión indirecta, reservándose la administración autonómica la titularidad de la red de alta. Los representantes de las entidades integradas comenzarán a tomar conciencia de las responsabilidades que les corresponden, a asumirlas, y a adoptar una cultura colectiva para la gestión de sus intereses.

Lamentablemente se debe reconocer que desde la constitución de la Mancomunidad de Vegas Altas hasta el año 1996 no se producen inversiones por parte de ninguna administración, pese a que la prestación del servicio las reclama con urgencia. Las tornas, sin embargo, cambian a partir del año 1996, porque desde entonces hasta el año 2002, la Junta invierte más de 1.000.000.000 de pesetas, que fueron invertidas en la sustitución de las obsoletas tuberías de fibrocemento por otras de fundición, así como en los filtros de carbón activo para la eliminación de la simazina, y la reparación parcial de los depósitos generales.

En el año 2002, el presidente de la Junta de Extremadura alcanza un acuerdo con el Gobierno de la nación, del Partido Popular, para poner en marcha lo que vino en denominarse Plan Hidrológico Nacional, cuyo objetivo era solucionar a largo plazo todos los problemas de la red de alta, así como la sustitución de los depósitos generales. Su presupuesto se estimó en 19.000.000'00 de euros, y el inicio de las obras, el año 2003.

Por desgracia transcurrió el año 2003, y después el año 2004, sin que ni tan siquiera los proyectos de las obras se hubieran redactado. El plan se desbloquea, no obstante, en el año 2005, cuando con un gobierno del PSOE en la nación se encargan los proyectos y se presupuestan los fondos necesarios, licitándose unas obras que darán comienzo a lo largo del año 2006.

Todas las esperanzas están puestas en que, con la ejecución del Plan Hidrológico Nacional, quedará en gran medida resuelto el problema del abastecimiento para muchos años; únicamente la incógnita de cómo responderán las redes locales queda por zanjar, aunque se está trabajando en encontrar cumplida respuesta.

Con relativa frecuencia, en algunos medios de comunicación aparece la noticia de que el agua en la Mancomunidad de Vegas Altas es cara; cada vez que esto ocurre, desde la Mancomunidad se remite un comunicado instando a que los estudios periodísticos no se elaboren con los datos finales, sino con los datos absolutos, es decir, que se tenga en cuenta el coste y la forma de facturar de la Confederación Hidrográfica, las dimensiones y condiciones de conservación de las redes, el número de habitantes a los que el servicio debe llegar, la calidad que se desea en la manera de prestar este mismo servicio, y la calidad final que obtiene el usuario. De esta manera, desde la Mancomunidad se quiere hacer constar que el precio de compra de agua del último año se ha incrementado en más de un 20%; que el organismo de cuenca no respeta los metros realmente facturados por la Mancomunidad, sino que los calcula por dotación; que la red en alta supera los 350 kilómetros de longitud; que los más de 55.000 habitantes a los que se abastece están en núcleos muy diseminados; que los servicios de urgencia de la Mancomunidad son copiados por otros operadores, o que los sistemas de tratamiento de agua cumplen de manera estricta las prescripciones legales sin escatimar en analíticas.

Si el servicio mancomunado de abastecimiento de agua tiene una característica que lo diferencia de otros es el de la solidaridad, especialmente con los usuarios de las pequeñas poblaciones. En el año 1986, cuando se dan los primeros pasos para constituir la Mancomunidad de Vegas Altas, se creyó que grandes poblaciones (Don Benito, Villanueva de la Serena, Miajadas...) podrían dar consistencia económica a la viabilidad de la Mancomunidad, pero el tiempo nuevamente demostró que los más grandes suelen ser también los más insolidarios. Un ejemplo que puede arrojar luz sobre esta afirmación es el siguiente: el poblado de Fernando V, pedanía de Alcollarín, tiene 27 abonados... y ningún vecino; para abastecer a esta pedanía se necesitan tender y mantener 9 kilómetros de red en alta y un depósito elevado que dé presión a un suministro que, además, debe llegar con las máximas condiciones sanitarias ¿cuánto deben pagar estos abonados para equilibrar los gastos que se ocasionan? La Mancomunidad de Vegas Altas jamás ha dejado de prestar el servicio a núcleo alguno de población por pequeño que sea, y además ha incorporado a las pedanías y entidades locales menores de los tres grandes municipios de la zona.

La Mancomunidad de Vegas Altas dispone en estos momentos de un sistema de tratamiento de agua de una calidad sanitaria muy satisfactoria gracias a los filtros de carbón que estableció la Junta de Extremadura. Mediante este tratamiento, el agua que llega a nuestros hogares no solamente es comparable a la mejor marca de agua embotellada, sino que en muchos casos la supera. Próximamente, cuando el Plan Hidrológico Nacional se encuentre completamente ejecutado, la Mancomunidad de Vegas Altas dispondrá, para su servicio de aguas, de los mejores laboratorios de análisis de toda Extremadura.

Con el transcurso de todos estos años de gestión mancomunada, de tratamiento conjunto de los intereses compartidos, ha ido surgiendo paulatinamente la idea de que una institución con las características de que dispone esta Mancomunidad no debería limitarse a la prestación de unos pocos servicios, y en este sentido a lo largo de los últimos años se han ido adoptando sucesivamente los acuerdos pertinentes de modificación de los Estatutos para incorporar nuevos servicios con cargo a la Mancomunidad, de tal manera que hoy se puede afirmar que cuenta con un potencial gestor más adecuado a las necesidades que se venían reclamando por parte de las entidades integradas y con la principal intención de dar cumplida respuesta a aquellos servicios que demanda los vecinos afectados y que de forma individual apenas podrían prestarse por determinadas entidades, especialmente las de menor población.

2.- ENTIDADES QUE INTEGRAN LA MANCOMUNIDAD DE VEGAS ALTAS.

El Servicio de Aguas, que es el origen de fundación de la Mancomunidad de Vegas Altas, lo integran los núcleos y términos municipales de la Provincia de Badajoz siguientes:

Acedera,
Don Benito, en su pedanía de Conquista.
Entrerríos
Gargaligas
Los Guadalperales
Medellín, y su pedanía de Yelbes,
Navalvillar de Pela, , con sus pedanías de Obando y Vegas Altas.
Palazuelo
Puebla de alcollarín
Rena
Ruecas
Santa Amalia
Vivares
Valdivia
Villar de Rena
Zurbarán

Y los siguientes de la Provincia de Cáceres:

  Abertura
  Alcollarín y su poblado de Fernando V
  Almoharín.
  Campo Lugar y su pedanía de Pizarro
  Escurial
  Madrigalejo, que recibe el servicio en alta, con su poblado de Colón.
  Miajadas, en su pedanía de Alonso de Ojeda, que recibe el servicio en alta.
  Puerto de Santa Cruz, que recibe el servicio en alta.
Villamesías, que tiene 348 abonados.


Según los últimos datos, el territorio sobre el que la Mancomunidad de Vegas Altas presta sus servicios, cuenta con una población total de 29.766 durante la temporada de invierno, población que literalmente se duplica durante la temporada de verano, coincidente precisamente con una mayor demanda del servicio de abastecimiento domiciliario de agua potable, objeto inicial de la Mancomunidad de Vegas Altas.